{"id":3578,"date":"2017-02-18T10:04:37","date_gmt":"2017-02-18T13:04:37","guid":{"rendered":"http:\/\/nautic.wnpower.host\/?p=3578"},"modified":"2017-02-18T10:04:37","modified_gmt":"2017-02-18T13:04:37","slug":"la-goleta-america-el-mito-de-la-velocidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nautica.news\/es\/la-goleta-america-el-mito-de-la-velocidad\/","title":{"rendered":"La goleta America, el mito de la velocidad"},"content":{"rendered":"<p>La goleta America, el mito de la velocidad.<br \/>\nPublicado en 09\/02\/2017 por thornadoweb<\/p>\n<p>Esta es la historia de c\u00f3mo gan\u00f3 la primera America\u2019s Cup, y el misterio que la rode\u00f3.<\/p>\n<p>El 28 de marzo de 1942, una nevada inusualmente fuerte asol\u00f3 Nueva Inglaterra. Por el efecto de la ventisca, el techo de un vulgar y corriente cobertizo situado en la l\u00ednea de costa en Trumpy\u2019s Yard (Annapolis) se vino abajo. El incidente apenas fue mencionado en las noticias\u2026 Estados Unidos estaba en guerra y ten\u00eda otras cuestiones mucho m\u00e1s apremiantes en su mente que la de preocuparse por el derrumbe de un simple cobertizo.<\/p>\n<p>Pero para los historiadores de la America\u2019s Cup este incidente fue toda una tragedia, ya que el cobertizo era el \u00faltimo lugar de descanso de la Am\u00e9rica, una goleta baja y negra cuyo legado ha inspirado controversia desde entonces. Casi 75 a\u00f1os despu\u00e9s de que uno de los veleros m\u00e1s famosos del mundo fuera aplastado bajo toneladas de hierros retorcidos, maderas y nieve, el mito de su invencibilidad a\u00fan perdura hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>La goleta Am\u00e9rica fue mandada construir por un sindicato encabezado por el comodoro John Cox Stevens del New York Yacht Club espec\u00edficamente para aceptar el desaf\u00edo lanzado por Lord Wilton, de Grosvenor Square (Londres), comodoro del Royal Yacht Squadron, en una carta fechada el 22 de febrero de 1851, el a\u00f1o de la Gran Exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>El precio acordado para su construcci\u00f3n fue muy alto, 30.000 $, pero bajo unas condiciones muy estrictas que quedaron plasmadas en el contrato. Si no demostraba ser el barco m\u00e1s r\u00e1pido en los Estados Unidos, el sindicato podr\u00eda rechazarla. Por otra parte, si acababa fracasado en Inglaterra, sus constructores se ver\u00edan obligados a quedarse con ella. Stevens, un hombre rico y un jugador notorio, no estaba arriesgando nada, siempre cubr\u00eda bien sus apuestas.<\/p>\n<p>Esta goleta era una apuesta incluso en el tablero de dibujo; la forma de su carena influenciada por la teor\u00eda de la Onda Solidaria (Wave Line theory) del ingl\u00e9s John Scott Russell, dio como resultado un casco que ofrec\u00eda menos resistencia al agua, con un proa c\u00f3ncava que substitu\u00eda a las proas redondeadas de la<br \/>\nEl velero estaba equipado con velas de algod\u00f3n tejidas a m\u00e1quina y de corte plano. Por el contrario, la mayor\u00eda de los barcos de la \u00e9poca montaban velas de lino m\u00e1s redondas y que necesitaban remojarse con agua para hacerlas m\u00e1s firmes y resistentes. Un observador describi\u00f3 c\u00f3mo, navegando en ce\u00f1ida la goleta America, el ancho del m\u00e1stil pod\u00eda ocultar toda la vela mayor.<\/p>\n<p>Su fecha de botadura fue fijada para el 1 de abril, pero no fue hasta el 18 de junio cuando finalmente estaba lista para navegar hacia Inglaterra. Med\u00eda 30 metros de eslora, con un baupr\u00e9s de unos 5 metros, 3 metros de calado y un bao de 7 metros. Casi de inmediato se la someti\u00f3 a prueba. Los hermanos Stevens eran propietarios de la goleta Mar\u00eda, dise\u00f1ada tambi\u00e9n por Steers, y la que enfrentaron a la nueva goleta, la Am\u00e9rica. La regata se disput\u00f3 en el mismo puerto de Nueva York, con buen viento y ah\u00ed la Am\u00e9rica no pudo vencer a la Mar\u00eda que, por otra parte, alcanz\u00f3 la formidable velocidad de 17 nudos. Stevens, sin embargo, dio como bueno el rendimiento observado por la Am\u00e9rica, ya que \u00e9sta hab\u00eda sido construida para regatear especialmente en brisas ligeras y mar agitado, exactamente al rev\u00e9s que donde y c\u00f3mo se hab\u00eda efectuado la prueba y, por otra parte, tampoco hab\u00eda habido tiempo de poner a punto todos y cada uno de los detalles que le permitir\u00edan alcanzar su m\u00e1ximo rendimiento. Todos los historiadores coinciden en suponer el prolongado suspiro de alivio del constructor, Wiliam H. Brown, al o\u00edr esas palabras. El tiempo dar\u00eda a Stevens la raz\u00f3n. A la goleta Am\u00e9rica s\u00f3lo le faltaba rodaje.<\/p>\n<p>Nace una leyenda.<\/p>\n<p>Durante el transcurso de su traves\u00eda por el Atl\u00e1ntico, James Steers, hermano mayor de su constructor, George, qued\u00f3 impresionado con la Am\u00e9rica al conseguir hacer en varias ocasiones 200 millas diarias y en una la friolera de 284 millas. Una semana despu\u00e9s de zarpar de Sandy Hook, (Connecticut), escribi\u00f3: \u201cEs el mejor barco que haya salido del astillero\u201d.<\/p>\n<p>Tras 20 d\u00edas de cruce transatl\u00e1ntico, los 13 tripulantes llegaron a Le Havre, donde, a primera vista, el capit\u00e1n del puerto describi\u00f3 a la goleta negra como una \u201cmaravilla\u201d. America pas\u00f3 tres semanas reacondicion\u00e1ndose, con sus velas cuidadosamente plegadas, despu\u00e9s de lo cual Stevens, \u2013 que hab\u00eda tomado el vapor a Le Havre -, y su equipo de regatas navegaron hacia Cowes.<\/p>\n<p>El cutter brit\u00e1nico Laverock encontr\u00f3 la tan anunciada Am\u00e9rica a primera hora de la ma\u00f1ana del 1 de agosto anclada en el Solent, cerca de Cowes, y se organiz\u00f3 inmediatamente una regata informal. Stevens describir\u00eda posteriormente como fuera la salida de la regata en el transcurso de una cena dada en su honor en la Astor House: \u201cLa dejamos ir alrededor de 200 yardas, y despu\u00e9s comenzamos a navegar en su estela. . . no se escuchaba ning\u00fan sonido, salvo quiz\u00e1s el latido de nuestros corazones ansiosos. . . los hombres estaban inm\u00f3viles como estatuas. . . El capit\u00e1n estaba agazapado sobre el suelo de la ba\u00f1era con su mano aparentemente inconsciente sobre el tim\u00f3n..\u201d<\/p>\n<p>Siete millas m\u00e1s tarde, la America, supuestamente, hab\u00eda conseguido una buena ventaja y el mito de su destreza se vio incrementado. \u201cLa crisis hab\u00eda pasado, y una docena de suspiros profundos demostraron que la agon\u00eda hab\u00eda terminado\u201d, a\u00f1adi\u00f3. Las noticias de su \u201cvictoria\u201d informal se extendieron como un reguero de p\u00f3lvora.<\/p>\n<p>La historia de la regata de Laverock se cita a menudo como la primera evidencia de la invencibilidad de la America y, de hecho, aquellos que revoloteaban negando el poder\u00edo de la goleta yankee se acabaron distanciando. En esos d\u00edas se hicieron enormes apuestas en las regatas de veleros. En una carrera de 224 millas, unas 50.000 libras cambiaron de manos.<\/p>\n<p>Sin embargo, un reportaje publicado en el peri\u00f3dico deportivo semanal \u2018Bell\u2019s Life\u2019, del 3 de agosto, afirmaba que Laverock mantuvo el tipo y se\u00f1al\u00f3 que estaba remolcando su barco. A pesar de ser un barco de mar probado, la America habr\u00eda fracasado en su duelo contra la Mar\u00eda y ahora, seg\u00fan algunos informes, contra el Laverock. El propio Stevens parec\u00eda estar preocupado por la actuaci\u00f3n de su velero, ya que cuando desafi\u00f3 al Royal Yacht Squadron lo hizo afirmando que deb\u00eda ser una regata solo de goletas, sin h\u00e1ndicaps, en un circuito en mar abierto y con m\u00e1s de seis nudos de viento. No hab\u00eda quien aceptara el reto.<\/p>\n<p>Ante tal cariz, anunci\u00f3 que estaba dispuesto a competir contra cualquiera, pero la apuesta deber\u00eda de ser de 10.000 guineas, m\u00e1s del doble del coste de su construcci\u00f3n. No fue una sorpresa que nadie aceptara la apuesta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos semanas, la America estaba preparada en Cowes, con las velas enrolladas. Las esperanzas de celebrar una regata con el Alarm de Joseph Weld, con 5.000 $ en juego no se confirmaron y la prensa brit\u00e1nica, percibiendo una buena historia, era muy mordaz. El Times escribi\u00f3: \u201cEl efecto producido entre los navegantes por su aparici\u00f3n en West Cowes parece haber sido completamente paralizante\u2026 No pod\u00edan imaginarse que los ingleses permitieran a un ilustre desconocido presumir de haber arrojado el guante a Inglaterra y que no hubiera nadie que lo aceptara\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, George Robert Stephenson, hijo del ingeniero de ferrocarriles, se ofreci\u00f3 a regatear con su insignificante 100-Ton Titania en un recorrido de 20 millas barlovento \u2013 sotavento por 100 libras esterlinas. La fecha fue fijada para el 28 de agosto, pero fue eclipsada por el Royal Yacht Squadron, que, escocido por la cr\u00edtica en la prensa, finalmente dio el paso adelante. La regata de 53 millas alrededor de la Isla de Wight estaba programada para el 22 de agosto y el premio iba a ser una un aguamanil de plata dise\u00f1ado por el joyero oficial de la Casa Real, Robert Garrard, valorado en cien guineas de oro y adquirido en Londres por el marqu\u00e9s de Anglesey, que lo don\u00f3 al Royal Yacht Squadron.<\/p>\n<p>La regata.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana de la regata, se entabl\u00f3 un viento del sur-oeste, con la ayuda de una fuerte corriente del este. Las apuestas estaban a favor de la goleta yankee.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una mala salida, la Am\u00e9rica se situ\u00f3 en el quinto lugar, por detr\u00e1s del Beatrice, Aurora y el Arrow en la boya No Man por lo que necesit\u00f3 recuperar terreno. Las opiniones difieren sobre lo que ocurri\u00f3 a continuaci\u00f3n, pero lo que se sabe con certeza es que el piloto local del America, Underwood, condujo la goleta negra navegando a un largo, cercana a la costa, hacia Bembridge Ledge, dejando el barco faro, que estaba situado al este de Bembridge, por babor. No hab\u00eda nada escrito en las reglas de la regata sobre dejar el barco faro a estribor.<\/p>\n<p>America\u2019s Cup \u2013 1851: The clockwise course taken by the schooner \u2018America\u2019 and the chasing fleet around the Isle of Wight for the Royal Yacht Squadron \u00a3100 Cup Race.<br \/>\nUn historiador, AE Reynolds Brown, en un delgado folleto titulado \u2018The Phoney Fame of the Yacht America and the America Cup\u2019, publicado en 1980, afirma que todos los veleros excepto el Am\u00e9rica se dirigieron hacia el buque faro, permitiendo a la tripulaci\u00f3n yankee conseguir una gran ventaja, m\u00e1s de una hora por delante de la flota. Sin embargo, esta versi\u00f3n es muy discutida ya que otros afirman que hasta seis de los competidores tambi\u00e9n dejaron el buque faro por babor.<\/p>\n<p>Desde Bembridge a St Catherine, la flota sufri\u00f3 mucho navegando en ce\u00f1ida, adem\u00e1s de verse frenada por una fuerte marea. En Sandown, el cutter de 62 pies, Wildfire navegaba sin escora, aunque no contaba para la regata ya que utilizaba lastre m\u00f3vil, no permitido seg\u00fan las normas de la regata. En Dunnose, de acuerdo con el cuaderno de bit\u00e1cora de la Am\u00e9rica, dieron caza al cutter de 57 pies, Aurora.<\/p>\n<p>En este punto de la carrera, las dos mayores amenazas de la America, el cutter de 193 toneladas Alarm de Joseph Weld y el cutter de 84 toneladas Arrow de Mr. Chamberlayne, se tuvieron que retirar ya que el Arrow encall\u00f3 en Ventnor y el Alarm fue en su ayuda. Entonces el Volante y el Freak chocaron en el mismo punto (en alg\u00fan escrito incluso sit\u00faan a estos dos veleros por delante del Am\u00e9rica cuando ocurri\u00f3 la colisi\u00f3n), lo que dej\u00f3 al Aurora como el \u00fanico velero de primera clase que segu\u00eda en regata.<\/p>\n<p>En el faro de St. Catherine, el punto m\u00e1s meridional de la isla, el Wildfire, de acuerdo con The Times, estaba tres millas por delante de la flota y no fue alcanzado hasta Freshwater Bay. Los observadores de St Catherine hab\u00edan cronometrado al Aurora a diez minutos de distancia en ese momento del Wildfire liderando el Am\u00e9rica por 14 minutos.<\/p>\n<p>En los Needles (una serie de tres farallones que emergen del mar frente al extremo occidental de la isla de Wight), un famoso relato dice: \u201cTras pasar el Am\u00e9rica los Needles, mantuvimos a la vista el canal durante una hora y no hubo aparici\u00f3n de un segundo velero\u201d. Sin embargo, cuando la Am\u00e9rica termin\u00f3 en Cowes, Aurora estaba a s\u00f3lo ocho minutos de distancia. Lo que nadie mencion\u00f3 fue que el Wildfire con su tripulaci\u00f3n bajo cubierta moviendo las dos o tres toneladas de lastre despu\u00e9s de cada virada, bien pudo haberlos batido a todos, sin embargo, su tiempo de llegada no fue registrado oficialmente.<\/p>\n<p>Comentarios sobre esta regata los hubo de todos los colores y de todos los calibres. El m\u00e1s famoso se atribuye a la reina Victoria cuando presenciaba la llegada de los barcos: \u201c\u00bfQui\u00e9n llega primero\u201d. \u201cEl Am\u00e9rica, Majestad\u201d. \u201d\u00bfY qui\u00e9n es el segundo?\u201d. \u201cNo hay segundo Majestad, nadie le sigue\u201d.<\/p>\n<p>Un mito de la velocidad<\/p>\n<p>En los 20 a\u00f1os que siguieron a su \u2018triunfo\u2019 en Cowes, hab\u00eda participado s\u00f3lo en seis regatas. En esta escasa evidencia se basa toda su reputaci\u00f3n. No hay duda de que era un barco de mar excelente, pero era como un barco de regatas costeras, ten\u00eda que justificar constantemente su reputaci\u00f3n. Se hicieron muchos comentarios subjetivos sobre su destreza, pero en su mayor\u00eda por miembros de la prensa nada expertos en las regatas de vela.<\/p>\n<p>Los dise\u00f1adores de barcos no consiguieron seguir su ejemplo. Los veleros fueron modificados para parecerse a la America, pero ninguno result\u00f3 visiblemente tan r\u00e1pido. La teor\u00eda de la Onda Solidaria, tan importante para entender la forma del casco y la resistencia de las olas, no era la \u00fanica respuesta a la velocidad. Y algunos veleros incluso volvieron a las velas de lino embolsadas.<\/p>\n<p>El comodoro Stevens tuvo la suerte de llegar a casa con su reputaci\u00f3n intacta. Al ceder a la urgencia de regatear con Laverock esa ma\u00f1ana de verano en 1851, arruinando as\u00ed la posibilidad de una victoria sorpresa, los historiadores dicen que ah\u00ed fue el momento donde pudo haber dicho adi\u00f3s a una potencial fortuna en premios. Lo m\u00e1s probable es que se descubriera el tal\u00f3n de Aquiles de la America y, al igual que el buen jugador que era, trat\u00f3 de cubrirlo haciendo una apuesta absurdamente alta y que, tal y como con raz\u00f3n supuso, nadie cubri\u00f3. Con la ayuda de una comprensible prensa brit\u00e1nica, siempre dispuesta a castigarse a s\u00ed misma, la America estableci\u00f3 los fundamentos del mito de la velocidad que sobrevive hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica\u2026. el dise\u00f1o<\/p>\n<p>Am\u00e9rica (en la imagen adjunta de 1901 lleva un aparejo muy reducido) fue dise\u00f1ada por George Steers, superintendente del gabinete de dise\u00f1o de formas del astillero de William H. Brown, el constructor naval m\u00e1s importante de Nueva York, situado al comienzo de la Calle 12 en el East River.<\/p>\n<p>Con una proa c\u00f3ncava y con una manga m\u00e1xima de 22 pies (6.70 m) muy hacia popa, la goleta Am\u00e9rica dio una eslora total de 101 pies y 9 pulgadas (31.05 m) y una eslora de flotaci\u00f3n de 90 pies y 3 pulgadas (27.52 m). Para los est\u00e1ndares de aquella \u00e9poca, era una autentica m\u00e1quina de carreras y en la que solo pod\u00eda cargar a bordo las provisiones m\u00ednimas y necesarias.<\/p>\n<p>La goleta Am\u00e9rica fue dise\u00f1ada siguiendo los principios de la teor\u00eda de la Onda Solidaria de Scott Russell, empleada por primera vez en el vapor Wave en 1835, y adoptada por el estadounidense John Griffiths con quien trabaj\u00f3 Steers. Russell describi\u00f3 a la Am\u00e9rica como \u201cun barco que es una pura onda solidaria\u201d deleit\u00e1ndose con las ovaciones y aclamaciones recibidas.<\/p>\n<p>Influyente en el momento, esta teor\u00eda no fue universalmente aceptada. El arquitecto naval brit\u00e1nico Dixon Kemp, fundador de Lloyds de Londres y de la Royal Yachting Association, dijo que la America era el \u00fanico velero dise\u00f1ado con la teor\u00eda de la onda solidaria que ten\u00eda fama de velocidad. En 1880, la teor\u00eda de Russell hab\u00eda sido parcialmente desacreditada.<\/p>\n<p>En su construcci\u00f3n se utilizaron una variedad de maderas: toda la estructura, quilla y cuadernas sostenidas por diagonales de hierro, eran de roble blanco, algarrobo, cedro, casta\u00f1o y alerce; el forro fijado con cobre era de roble blanco de 3 pulgadas; sus cubiertas eran de pino amarillo y sus brazolas de caoba. Llevaba de lastre 61 toneladas de hierro, dos tercios situados bajo el palo mayor. En su escarpado trinquete de 79 pies 6 pulgadas (24.26 m) y en su palo mayor de 81 pies (24.70 m), llevaba un aparejo simple: foque, vela de trinquete y vela mayor, con un total de 5.263 pies cuadrados (490 m2) de tejido de algod\u00f3n de pato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La goleta America, el mito de la velocidad. Publicado en 09\/02\/2017 por thornadoweb Esta es la historia de c\u00f3mo gan\u00f3 la primera America\u2019s Cup, y el misterio que la rode\u00f3. El 28 de marzo de 1942, una nevada inusualmente fuerte asol\u00f3 Nueva Inglaterra. 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