{"id":34365,"date":"2021-02-24T11:49:11","date_gmt":"2021-02-24T14:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/nautic.wnpower.host\/?p=34365"},"modified":"2021-02-24T11:49:11","modified_gmt":"2021-02-24T14:49:11","slug":"felipe-pomar-primer-campeon-mundial-de-surf-y-primero-en-surfear-un-tsunami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nautica.news\/es\/felipe-pomar-primer-campeon-mundial-de-surf-y-primero-en-surfear-un-tsunami\/","title":{"rendered":"Felipe Pomar,  el hombre que surfe\u00f3 un tsunami"},"content":{"rendered":"<h1><strong>Felipe Pomar<\/strong><\/h1>\n<p><strong>Primer campe\u00f3n mundial de Surf y primero en surfear un tsunami.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-34367\" src=\"https:\/\/nautispots.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/A7BC1E2F-40DD-4433-830D-CFF6B99A35CE.png\" alt=\"\" width=\"1366\" height=\"910\" title=\"\"><\/p>\n<p>A sus 71 a\u00f1os, y en el 50 aniversario de su t\u00edtulo mundial, \u201cEl Toro de Punta Rocas\u201d sigue entrando al agua cada ma\u00f1ana al amanecer. Desde el Malole Surf House, su refugio indonesio desde hace 30 a\u00f1os, este peruano afincado en Hawaii cuenta algunas de las miles de historias y an\u00e9cdotas que ha vivido en una vida dedicada por completo al surf especialmente, al surf de olas grandes.<\/p>\n<p>El 3 de octubre de 1974 la ciudad de Lima padeci\u00f3 uno de los peores terremotos de su historia. Fueron 90 segundos de un movimiento s\u00edsmico de magnitud estimada en 7,4 grados en la escala de Richter que caus\u00f3 m\u00e1s de 200 muertes, m\u00e1s de 3.500 heridos y destruy\u00f3 m\u00e1s de 4.000 viviendas. Esa misma ma\u00f1ana, a unos pocos kil\u00f3metros de la capital peruana, dos intr\u00e9pidos surfers cometieron la equivocaci\u00f3n de tomar sus tablas y lanzarse al mar en busca de la ola m\u00e1s grande del mundo. A m\u00e1s de 45 a\u00f1os de aquella aventura que casi les cuesta la vida, uno de los sobrevivientes relata c\u00f3mo vivi\u00f3 la aterradora experiencia.<\/p>\n<p><strong>\u201cDe repente el mar se retir\u00f3\u201d<\/strong><\/p>\n<p><i><b> \u201cLa m\u00e1s memorable fue la que nos sucedi\u00f3 a Pitty Block y a m\u00ed cuando entramos a surfear en Punta Hermosa minutos despu\u00e9s del terremoto . El terremoto dur\u00f3 como 2 minutos y nosotros entramos a la Isla en Punta hermosa con la idea de correr lo que venga. No contamos con la posibilidad de que el mar se retirar\u00eda y nos arrastrar\u00eda mar adentro, como en realidad sucedi\u00f3\u201d. \u201dDespu\u00e9s de pasar momentos realmente aterradores en medio de un mar ca\u00f3tico e impredecible, logramos cruzar la bah\u00eda y agarrar cada uno una ola de esas que llaman \u201ctsunami\u201d, del tama\u00f1o de una casa de 2 pisos\u201d.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuando est\u00e1bamos mirando hacia el mar, antes de entrar, mi amigo empez\u00f3 a gritar y se\u00f1alar hacia una isla que quedaba a la mano derecha de donde est\u00e1bamos y yo mir\u00e9 hacia donde \u00e9l estaba se\u00f1alando y vi varias personas encima de la isla que estaban haciendo unos movimientos muy raros. Algo raro estaba sucediendo. Y de sorpresa empez\u00f3 un ruido fuert\u00edsimo, era como tener un tren que pasaba a tres o a dos metros, o tener un avi\u00f3n atr\u00e1s tuyo y despu\u00e9s comenz\u00f3 a temblar la tierra\u201d.<\/p>\n<p><strong>Finalmente, el ruido y la locura se detuvieron. Sin pensarlo dos veces, ambos cruzaron la playa y saltaron al agua.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCuando est\u00e1bamos en el lugar indicado, mi amigo agarr\u00f3 una ola y regres\u00f3 pronto y me dijo: \u2018Quiero salir a tierra\u2019, le pregunt\u00e9 por qu\u00e9, si acab\u00e1bamos de entrar, y me dijo: \u2018S\u00ed, pero esa olita que acabo de agarrar me ha remontado y me ha mantenido debajo del agua much\u00edsimo m\u00e1s que ninguna otra ola, es muy raro, y quiero irme a la playa\u2019\u201d.<\/p>\n<p>\u201cIntent\u00e9 remar lo m\u00e1s r\u00e1pido que pod\u00eda. Cuando mir\u00e9 otra vez, me di cuenta de que a pesar de estar remando a lo m\u00e1ximo, est\u00e1bamos yendo mar adentro. Entonces decid\u00ed dejar de remar, me sent\u00e9 en la tabla y empec\u00e9 a hacer respiraci\u00f3n profunda para relajarme, porque no sab\u00eda qu\u00e9 iba a pasar, pero sab\u00eda que ya no ten\u00edamos control. Lo que iba a pasar, iba a a pasar, porque nosotros no pod\u00edamos hacer nada al respecto\u201d.<\/p>\n<p>La fuerza de la corriente los llev\u00f3 dos kil\u00f3metros hacia adentro, lugar en el que se encontraron con un panorama peligroso: \u201cNo solo hab\u00eda remolinos, sino, adem\u00e1s, chupinas (olas peque\u00f1as que suelen ser menores de un metro) que eran diez veces m\u00e1s grande de lo normal y no ten\u00edan ninguna similitud, sino que todas eran distintas, y en lugar de avanzar de una manera ordenada (como suelen hacerlo) lo hac\u00edan de manera completamente opuesta. Entonces era como estar en un mar alocado que estaba haciendo cosas nunca vistas\u201d.<\/p>\n<p>Sin saber lo que podr\u00eda sucederles y a la merced del oc\u00e9ano, se les ocurri\u00f3 incluso remar hacia adentro para atrapar un barco<\/p>\n<p>Sin muchas opciones, Felipe convenci\u00f3 a Pitty de cruzar la bah\u00eda. As\u00ed, nadando de manera paralela a la playa, lograron alejarse de aquel panorama: \u201cYo miraba al horizonte con la idea de que no se apareciera la ola de 100 metros y, tras uno o dos kil\u00f3metros, pudimos cruzar la bah\u00eda para acercarnos al sitio en donde usualmente revientan olas\u201d.<\/p>\n<p>Si bien la violencia del agua era m\u00e1s fuerte que lo normal y las olas m\u00e1s altas que de costumbre, al llegar all\u00ed ten\u00edan al menos la oportunidad de atrapar alguna y nadar luego rumbo a tierra firme: \u201cLo \u00fanico que quer\u00edamos era llegar a la playa vivos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLe dije a mi amigo: \u2018Vamos a agarrar lo primero que podamos e irnos a la playa lo m\u00e1s r\u00e1pido posible\u2019. Yo estaba un poquito adelante de \u00e9l y en eso me vino una ola, que era grande, pero yo estaba pensando que vendr\u00eda una ola de 100 metros, por lo tanto no calcul\u00e9 el tama\u00f1o de la ola, pero no era lo que me tem\u00eda. Agarr\u00e9 la ola y, como es de costumbre cuando la agarras, te paras y quiebras. Hice todo eso y ah\u00ed pens\u00e9: \u2018Qu\u00e9 haces, no debes de estar corriendo la ola, lo que debes hacer es echarte e irte de frente a la playa\u2019. Pero inmediatamente tuve otro pensamiento que fue: \u2018<b>Quiz\u00e1s no vayas a llegar a la playa, quiz\u00e1s sea la \u00faltima de tu vida, as\u00ed que mejor c\u00f3rrela y divi\u00e9rtete<\/b>\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Con el esp\u00edritu amateur en las venas, Felipe logr\u00f3 domar el oc\u00e9ano y se acerc\u00f3 lo suficiente a la costa como para luego nadar hacia ella y pudo por fin pararse en la arena, no sin antes divisar una escena de pel\u00edcula: \u201cDe reojo vi un bote pesquero que volaba por el aire y despu\u00e9s choc\u00f3 contra una monta\u00f1a de roca y en un instante el barco de pesca se convirti\u00f3 en pedacitos de madera\u201d.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s suyo lleg\u00f3 su amigo, con quien se abraz\u00f3, salt\u00f3, grit\u00f3 y hasta bail\u00f3 de felicidad, hasta que ambos huyeron del lugar para buscar refugio. Esa tarde fueron rumbo a otro pueblo pesquero que estaba a unos pocos kil\u00f3metros y se encontraron con lo que hab\u00eda sucedido: \u201cCuando llegamos nos dimos cuenta de que no hab\u00eda un solo barco en el agua, todos estaban o encima de las casas o recostados contra ellas\u201d. Sin darse cuenta, hab\u00edan sobrevivido a un tsunami.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe Pomar Primer campe\u00f3n mundial de Surf y primero en surfear un tsunami. A sus 71 a\u00f1os, y en el 50 aniversario de su t\u00edtulo mundial, \u201cEl Toro de Punta Rocas\u201d sigue entrando al agua cada ma\u00f1ana al amanecer. 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