{"id":25266,"date":"2020-04-01T09:09:26","date_gmt":"2020-04-01T12:09:26","guid":{"rendered":"http:\/\/nautic.wnpower.host\/?p=25266"},"modified":"2020-04-01T09:09:26","modified_gmt":"2020-04-01T12:09:26","slug":"velero-argentino-a-la-deriva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nautica.news\/es\/velero-argentino-a-la-deriva\/","title":{"rendered":"Velero argentino a la deriva, sin ayuda por temor de coronavirus"},"content":{"rendered":"<div class=\"top\">\n<h3><b>Velero argentino a la deriva<\/b>, sin ayuda por temor de coronavirus<\/h3>\n<p class=\"title\">Fuente: <a href=\"http:\/\/Zonacero.com\" rel=\"noopener\">zonacero.com\u00a0<\/a><\/p>\n<p><b>Relato de marinero argentino<\/b>: qued\u00f3 a la deriva, sin ayudas por temor de coronavirus<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"bottom socialFixedSw\">\n<div class=\"field field-name-field-resumen field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">No le permitieron atraque en puertos de La Guajira y Santa Marta para revisar la aver\u00eda que finalmente condujo al encallamiento en Bocas de Ceniza. La Embajada de Argentina tambi\u00e9n lo abandon\u00f3.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Una dram\u00e1tica situaci\u00f3n es la que vive <strong>Ramiro Catriel Gayoso<\/strong>, un polit\u00f3logo argentino de profesi\u00f3n y marinero de afici\u00f3n.<\/p>\n<p>El 13 de marzo de este a\u00f1o inici\u00f3 una traves\u00eda desde la isla de Aruba, en su velero <em>\u201cAquarelle\u201d<\/em>, pensando, quiz\u00e1s, en una nueva aventura de viaje y de conocer nuevos paisajes y horizontes.<\/p>\n<p>Desafortunadamente su objetivo no se cumpli\u00f3. Por el contrario, se le convirti\u00f3 en una verdadera tragedia.<\/p>\n<p>En su trayectoria recibi\u00f3 el rechazo de ingresar a puertos de La Guajira y Santa Marta para revisar la embarcaci\u00f3n que registraba una aver\u00eda y pon\u00eda en riesgo el viaje.<\/p>\n<p>Alcanz\u00f3 a llegar hasta la zona pr\u00f3xima de Bocas de Ceniza, pero la aver\u00eda era de tal magnitud que qued\u00f3 a la deriva y la embarcaci\u00f3n qued\u00f3 encallada.<\/p>\n<p>Alcanz\u00f3 a ser rescatado por guardacostas de la Armada Nacional y personal de la Dimar, lo cual tampoco fue suficiente para su suerte.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Sufri\u00f3 el rechazo en tierra. Le negaron el alojamiento a \u00e9l su acompa\u00f1ante. Y cuando lo lograron intentaron regresar a la embarcaci\u00f3n. La sorpresa fue may\u00fascula. La hab\u00edan saqueado e incendiado y ahora segu\u00eda a la deriva, pero en tierra.<\/p>\n<p>El propio Ramiro Catriel Gayoso entreg\u00f3 el relato de la dram\u00e1tica situaci\u00f3n en que se encuentra, desde que sali\u00f3 de Aruba hasta ahora que se encuentra en Barranquilla, v\u00edctima del efecto colateral por el coronavirus, abandonado incluso por la Embajada de su pa\u00eds y que invoca la solidaridad ciudadana para poder regresar.<\/p>\n<p><em>Conociendo, respetando y acudiendo al esp\u00edritu solidario de muchos seres humanos que leer\u00e1n la situaci\u00f3n desesperante por la cual estamos pasando, paso a contarles que somos dos argentinos que nos encontramos hoy en cuarentena en la ciudad de Barranquilla, Colombia.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El 13 de marzo pasado a las 18:13 hrs. zarpamos desde la isla de Aruba en nuestro velero de nombre \u201cAquarelle\u201d, con destino a la ciudad de Panam\u00e1. El sistema de navegaci\u00f3n que utilizaba (Navionis) me indicaba como primer puerto de amarre, el Puerto Bol\u00edvar, para lo que iban a transcurrir aproximadamente 26 horas de viaje.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Fue as\u00ed que efectivamente llegamos a Puerto Bol\u00edvar (municipio de Uribia, departamento de La Guajira), pero no ten\u00edamos conocimiento que se trataba de un puerto privado. Dadas esas circunstancias, no nos dejaron atracar y nos enviaron una unidad de guardacostas de la Armada Nacional Colombiana, quienes tomaron nuestros datos, documentaci\u00f3n, y nos indicaron que deb\u00edamos hacer los tr\u00e1mites en la Oficina de Migraci\u00f3n del puerto de la Bah\u00eda de Santa Marta, que era el pr\u00f3ximo puerto.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Fue as\u00ed que nos direccionaron a fondear en un \u00e1rea permitida de la Alta Guajira, espec\u00edficamente en el Cabo de la Vela, a donde llegamos a las 21 horas y donde pasamos la noche.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En horas de la ma\u00f1ana del 15 de marzo iniciamos el recorrido que nos hab\u00edan indicado los oficiales de la Armada para llegar a Santa Marta, a fin de cumplimentar las directivas que nos hab\u00eda impartido. Ya en viaje, el motor de la embarcaci\u00f3n comenz\u00f3 a presentar un recalentamiento y para su preservaci\u00f3n, continuamos a vela.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez llegados a la ciudad de Santa Marta (pasadas ya 28 horas de viaje desde Cabo de la Vela), m\u00e1s all\u00e1 de hacer los tr\u00e1mites migratorios, precis\u00e1bamos revisar el motor de la embarcaci\u00f3n que, como antes dije, recalentaba. Tambi\u00e9n quer\u00edamos descansar y abastecernos de lo indispensable para seguir nuestro rumbo.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Al ingresar a puerto, tomamos contacto v\u00eda radiofrecuencia (V.H.F) con la Capitan\u00eda del Puerto, a quien le explicamos nuestra urgencia, es decir, fuimos muy claros al expresarles que nuestro velero se encontraba da\u00f1ado y que con \u00e9l no pod\u00edamos continuar viaje sin antes arreglarlo, pero pese a ello, nos dijeron que por orden presidencial no pod\u00edamos ingresar y amarrar, deb\u00edamos continuar hacia Panam\u00e1 \u201csin tocar territorio colombiano\u201d. Ante nuestra situaci\u00f3n y sabiendo por experiencia que si continu\u00e1bamos de esa manera corr\u00edan peligro nuestras vidas, era exponernos a un naufragio seguro, decidimos ingresar a la Bah\u00eda de Santa Marta para que las autoridades pudieran constatar nuestra urgencia, es decir, el da\u00f1o mec\u00e1nico que presentaba nuestro velero, y adem\u00e1s lo hicimos teniendo en cuenta que ten\u00edamos conocimiento que los convenios internacionales y los protocolos de la OMI, y otros, son claros al resaltar que \u201cla vida de las personas del mar debe ser responsabilidad de todos los Estados\u201d.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Sin perjuicio de ello, continuaron v\u00eda radial orden\u00e1ndonos que nos retir\u00e1ramos de all\u00ed, pero no \u00edbamos a lanzarnos a la mar sin la m\u00ednima posibilidad de supervivencia, por lo que seguimos sin acatar la orden. Ante ello, enviaron una lancha con personal de guardacostas de la Armada Nacional, quienes armados nos obligaron a retirarnos pese a nuestra insistencia en que reconsideraran la situaci\u00f3n, teniendo en cuenta el peligro de vida que corr\u00edamos en caso de acatar sus \u00f3rdenes.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En ning\u00fan momento el personal de la Armada abord\u00f3 nuestro velero para constatar la falla o hablar calmos con nosotros, les repet\u00edamos que necesit\u00e1bamos llegar a puerto para revisar la nave, que el motor se encontraba con fallas, pero pese a ello, y a que en todo momento les solicit\u00e1bamos ayuda, se negaron y repet\u00edan que abandon\u00e1ramos el lugar, es decir, hasta ac\u00e1 las instituciones colombianas que deb\u00edan preservar nuestras vidas por encontrarnos navegando en sus aguas, no nos permitieron realizar maniobra de atraque alguna, ni en Puerto Bol\u00edvar, ni en La Guajira, ni en la Bah\u00eda de Santa Marta, cuando \u00e9sta \u00faltima \u201ces una bah\u00eda apta para ello\u201d, y adem\u00e1s es al lugar que en un primer momento nos envi\u00f3 la misma Armada Nacional que nos intercept\u00f3 en Puerto Bol\u00edvar, y yo como capit\u00e1n de mi embarcaci\u00f3n segu\u00ed sus directivas y siempre me sent\u00ed seguro al saber que estaba obrando tal cual me indicaban. Confi\u00e9 siempre en ellos y segu\u00ed al pie de la letra sus indicaciones hasta llegar a Santa Marta.<\/em><\/p>\n<p><em>En contra de nuestra voluntad volvimos a emprender viaje, siendo las 15:30 horas del 16 de marzo (hasta aqu\u00ed llev\u00e1vamos ya 30 horas de navegaci\u00f3n, desde Cabo de la Vela), volvimos a revisar nuestra carta n\u00e1utica y quedaba en el recorrido el puerto de Cartagena, hacia donde intentamos dirigirnos.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Alrededor de las 19:30 horas y a la altura del municipio de Ci\u00e9naga, tambi\u00e9n en Colombia, nuestro motor daba muestras mec\u00e1nicas de expirar, por lo que decid\u00ed solicitar ayuda a la capitan\u00eda m\u00e1s cercana, la de Barranquilla, quienes me respondieron que por el estado del velero no deb\u00eda intentar acercarme al puerto de Barranquilla, debido a las condiciones adversas que presentaba.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Como era de esperarse, el motor dej\u00f3 de funcionar. Ante ello intent\u00e9 maniobrar mi nave con 30 nudos, y olas de 3 metros, lo cual fue imposible, pero como pude logr\u00e9 dejarme llevar por las mismas olas y encall\u00e9 en la playa Bocas de Ceniza (Lat. 11\u00b0 4.912\u2019 N \u2013 Long. 74\u00b0 47.079\u2019 W), para eso ya eran aproximadamente las 22:00 horas. Continu\u00e9 en comunicaci\u00f3n con la capitan\u00eda del puerto de Barranquilla, insist\u00ed en la solicitud de auxilio, tem\u00eda fuertemente por nuestras vidas, est\u00e1bamos en la oscuridad total, despu\u00e9s de pasar 40 horas navegando, miedo, hambre, fr\u00edo, no saber d\u00f3nde nos encontr\u00e1bamos, improvisamos un campamento con elementos de la embarcaci\u00f3n, hasta que por suerte amaneci\u00f3 (6:30 hrs).\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Se acercaron dos pescadores, quienes al ver en la deplorable situaci\u00f3n en la que nos encontr\u00e1bamos, nos brindaron alimentos y bebidas calientes.<\/em><\/p>\n<div class=\"descriptionImageContent\"><\/div>\n<p><em>Reci\u00e9n a las 9:00 horas lleg\u00f3 el personal de guardacostas de Barranquilla. Eran dos oficiales que se pusieron en contacto con las autoridades departamentales y que luego de indicarnos que deb\u00edamos seleccionar qu\u00e9 pertenencias nos llevar\u00edamos, nos hicieron realizar una caminata que dur\u00f3 aproximadamente 3 horas, hasta que llegamos a un punto del r\u00edo Magdalena, donde nos aguardaba una embarcaci\u00f3n de guardacostas con las autoridades de Migraci\u00f3n, de Gesti\u00f3n del Riesgo, Salud Departamental y Salud Distrital. Reci\u00e9n all\u00ed recibimos primeros auxilios. Tambi\u00e9n constataron si present\u00e1bamos signos y\/o s\u00edntomas del coronavirus. Tras ello nos dirigimos a la capitan\u00eda de puerto Dimar (Direcci\u00f3n Mar\u00edtima), donde estuvimos aproximadamente seis horas a la espera de una ambulancia que finalmente lleg\u00f3 a las 18:00 horas, y nos traslad\u00f3 a la cl\u00ednica \u201cLa Asunci\u00f3n\u201d, donde nos atendieron, llevaron a cabo el protocolo del Covid, pero sin tener un \u00e1rea determinada para asignarnos y pasar la cuarentena o por lo menos esperar los resultados.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Al ser dados de alta, nos vimos obligados a conseguir un sitio donde quedarnos en un pa\u00eds donde no conocemos a nadie y no contamos con dinero porque todo lo perdimos en el naufragio. Intentamos en reiteradas ocasiones comunicarnos con la Embajada Argentina, y reci\u00e9n despu\u00e9s de dos d\u00edas lo logramos, pero no nos dieron soluci\u00f3n alguna, solo se limitaron a recibir nuestra informaci\u00f3n, muy a pesar de nuestros ruegos solicitando ayuda.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Lo peor es que pese a todo lo que ya hab\u00edamos vivido, desconoc\u00edamos que nuestro viacrucis apenas empezaba, unas personas que por suerte se solidarizaron con nosotros intentaron ayudarnos, y fue a partir de ello cuando comenzamos a sentir el rechazo y el trato discriminatorio hacia nuestras personas: nadie nos quer\u00eda recibir en ninguna parte, cuando nos ve\u00edan nos miraban despectivamente.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>En un condominio de apartamentos logramos acordar con una propietaria alquilar un departamento, pero la administraci\u00f3n al tomar conocimiento, pese a que est\u00e1bamos pr\u00f3ximos a la madrugada decidieron sacarnos a la calle por \u201cser extranjeros\u201d dejando nuestras pocas pertenec\u00edas dentro de la propiedad.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Tuvimos que dormir en la calle, sobre unos cartones, esperar nuevamente el amanecer, lograr recuperar nuestras pertenencias e irnos. Nos encontr\u00e1bamos una vez m\u00e1s, sin techo, sin barco, desamparados.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Con el correr de las horas, ese mismo d\u00eda conseguimos otro apartamento. Una vez instalados decidimos volver hacia la embarcaci\u00f3n (una semana despu\u00e9s del encallamiento), con la esperanza de encontrar alguna pertenencia u objetos de valor que nos permitiera aliviar un poco esta dif\u00edcil situaci\u00f3n, pero al llegar al sitio, s\u00f3lo quedaban vestigios de lo que hab\u00edan sido mis ahorros de casi m\u00e1s de diez a\u00f1os, mi velero, mi sue\u00f1o, sent\u00ed que me derrumbaba, volv\u00eda a morir, lo hab\u00edan saqueado y lo hab\u00edan quemado como para no dejar rastro alguno, ya nada quedaba de \u00e9l, s\u00f3lo pod\u00eda verse lo que en alg\u00fan momento hab\u00eda sido el casco de mi nave.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Gracias a Dios ya me dieron los resultados de los ex\u00e1menes m\u00e9dicos y salieron negativos al Covid-19.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Acudo a la solidaridad y al buen coraz\u00f3n de todos ustedes, soy un ser humano, profesional, polit\u00f3logo de profesi\u00f3n y capit\u00e1n de motonaves, con un esp\u00edritu bohemio, el cual me ha llevado a estar en muchos pa\u00edses. Jam\u00e1s pens\u00e9 encontrarme en una situaci\u00f3n tan deplorable, alejado de mis afectos, y mucho menos abandonado por m\u00ed propio pa\u00eds (Argentina).<\/em><\/p>\n<p><em>Quienes han navegado, saben que el mar, los oc\u00e9anos, son\u00a0 un mundo m\u00e1gico que nos permite vivir de forma extrema, cuando salimos de un puerto nos entregamos a nuestras creencias, experiencias y experticias, direccionado por los astros y nuestra br\u00fajula, con un destino incierto, son muchas las variables a las cuales nos enfrentamos, climatol\u00f3gicas, atmosf\u00e9ricas y de salud, por este medio acudo a su sentir humanitario, despu\u00e9s de perder todo lo material, d\u00e1ndole gracias al creador, por permitirnos conservar en este tiempo de crisis, lo m\u00e1s valioso nuestra vida, su colaboraci\u00f3n y ayuda, con lo que est\u00e9 a su alcance, debemos pasar cuarentena sin recurso alguno, con la firme convicci\u00f3n que saldremos adelante y volveremos a emprender nuestro rumbo.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Ramiro Catriel Gayoso, DNI 32865314 &#8211; Capit\u00e1n del Aquarelle. \u2013NM 1032-.<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"mailto:ramigoitia@hotmail.com\">ramigoitia@hotmail.com<\/a>&#8211; <a href=\"mailto:pousadakalua@gmail.com\">pousadakalua@gmail.com<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>+5491165731708, whatsapp<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Cuentas bancarias<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>CBU: 1430001713000817640017 (pesos)<\/em><\/p>\n<p><em>ramirogayoso<\/em><\/p>\n<p><em>N\u00ba de cuenta: 1300081764001<\/em><\/p>\n<p><em>CBU: 1430001714000817640025 (d\u00f3lares)<\/em><\/p>\n<p><em>Ramirogayoso.usd<\/em><\/p>\n<p><em>N\u00ba de cuenta: 1400081764002<\/em><\/p>\n<p><em>Banco do Brasil (Reais)<\/em><\/p>\n<p><em>comta 105162-8&#8212;-ag. 3674-9&#8212;&#8212;&#8212;cpf 011625229-41<\/em><\/p>\n<p>Ahora, con lo sucedido, Ramiro Catriel Gayoso cuestiona: <em>\u201cLo que Colombia se llev\u00f3. \u00bfSe pudo evitar? \u00bfHubo abandono de persona? Las Embajadas, \u00bfun lujo o una necesidad? \u00bfOperativas o decorativas?<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cLa vida es un derecho fundamental. \u00bfPapel o realidad?\u201d.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Velero argentino a la deriva, sin ayuda por temor de coronavirus Fuente: zonacero.com\u00a0 Relato de marinero argentino: qued\u00f3 a la deriva, sin ayudas por temor de coronavirus No le permitieron atraque en puertos de La Guajira y Santa Marta para revisar la aver\u00eda que finalmente condujo al encallamiento en Bocas de Ceniza. 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