Una tripulación y un equipo de tierra plenamente implicados
A bordo, la organización de la tripulación se ha estructurado en torno a dos binomios bien definidos: Quentin Delapierre y Jason Saunders en el lado derecho del barco; Diego Botín y Florian Trittel en el izquierdo. En esta configuración, cada pareja solo percibe una parte de la regata desde su posición. El rendimiento depende, por tanto, de la capacidad para compartir la información adecuada en el momento preciso, construir decisiones entre los cuatro y mantener una coordinación permanente entre pilotaje, reglajes, trayectoria y estabilidad en vuelo.
Cagliari ha ofrecido a la tripulación un primer escenario completo de la competición. En las fases de salida, los cruces, las maniobras bajo presión y los cambios de ritmo, el equipo francés ha podido poner realmente a prueba las bases construidas desde la primavera. Esta primera secuencia ha mostrado aspectos que reforzar, pero también una capacidad real de reacción a lo largo del evento.
La progresión observada durante los tres días es el resultado de un trabajo colectivo que va mucho más allá de los cuatro regatistas a bordo. Bajo la dirección de Philippe Presti, director deportivo, y Philippe Mourniac, entrenador, el equipo de tierra ha acompañado cada fase de la preparación, los debriefings y el análisis técnico. Junto a Lucas Delcourt, responsable de rendimiento, y su equipo, los atletas reserva en Cagliari Enzo Balanger y Timothé Lapauw han estado también plenamente implicados en el seguimiento del rendimiento, el análisis de las navegaciones y el apoyo diario a la tripulación.
Quentin Delapierre, skipper y piloto de La Roche-Posay Racing Team:“Esta regata suponía un primer reto para todas las áreas del equipo: la tripulación, el departamento de rendimiento, el equipo de tierra, el equipo técnico y la organización. Hemos cumplido muchos objetivos y eso refuerza la confianza dentro del grupo. Es muy positivo para el futuro. A nivel deportivo, ha habido muchas cosas buenas, pero también bastantes errores. Lo positivo es nuestra capacidad para mantener la objetividad, cuestionarnos y corregir rápidamente. Rara vez hemos repetido dos veces el mismo error. Evidentemente, nos habría gustado llegar un poco más lejos en cuanto a rendimiento, pero para una primera regata preliminar con este grupo, el balance es bueno”.
Una flota de gran nivel y referencias ya muy valiosas
Más allá del resultado francés, esta primera regata ha confirmado el altísimo nivel de la flota inscrita en el ciclo de la 38ª America’s Cup. Luna Rossa y Emirates Team New Zealand ocuparon las dos primeras posiciones al término de las regatas de flota, con 63 y 60 puntos respectivamente, antes de enfrentarse en el match-race final. El equipo italiano terminó imponiéndose al Defender neozelandés y firmó una victoria de referencia en esta primera cita del ciclo.
Otro de los grandes aprendizajes del fin de semana ha venido marcado por el rendimiento de Luna Rossa Women & Youth. Muy impresionante desde el inicio de la regata, el equipo italiano demostró que las tripulaciones Women & Youth no están únicamente para completar la flota, sino que pueden competir plenamente por las primeras posiciones.
Para La Roche-Posay Racing Team, esta densidad competitiva supone una referencia útil. Permite situar el proyecto francés dentro de un entorno internacional extremadamente exigente, sin establecer todavía una jerarquía definitiva. Cagliari aún no define el orden de fuerzas, pero sí aporta una primera base de comparación para orientar el trabajo de los próximos meses.
Florian Trittel, trimmer de La Roche-Posay Racing Team: “Ha sido un fin de semana muy positivo para La Roche-Posay Racing Team. Hemos aprendido muchísimo, con aspectos que mejorar, pero también con enseñanzas muy valiosas para el futuro. Sabíamos que íbamos a cometer errores; lo importante era ser capaces de entenderlos, corregirlos y progresar día tras día. Esa progresión no se refleja únicamente en los resultados, aunque nuestra cuarta posición representa bastante bien el punto en el que estamos hoy. Lo más alentador es nuestra curva de aprendizaje. Está siendo muy fuerte, quizá más rápida que la de algunos equipos, y sentimos que estamos reduciendo diferencias”.
Una base sólida antes del regreso al AC75
La siguiente etapa ya está marcada en el calendario: la segunda regata preliminar se celebrará del 24 al 27 de septiembre de 2026 en Nápoles,mientras que los próximos meses estarán dedicados a la navegación a bordo del AC75 en Lorient, a partir de finales de junio y durante todo el verano.
Cerdeña ha ofrecido a La Roche-Posay Racing Team una primera referencia clara: un resultado alentador, una organización reforzada por la experiencia y una hoja de ruta ahora mucho más precisa hacia Nápoles 2027.
La mirada de Philippe Presti, director deportivo de La Roche-Posay Racing Team: “Ha sido un gran día para el equipo. Llegamos a esta prueba con la voluntad de progresar cada día, y una jornada como la de hoy confirma que vamos en la dirección correcta. Con los resultados obtenidos hoy, habríamos estado en disposición de acceder a una final. Es, por tanto, una verdadera satisfacción.
El balance global es muy positivo. Seguimos siendo un equipo joven, y hablo tanto de la tripulación como del conjunto de la estructura. Era nuestra primera competición verdadera. Necesitamos estos momentos en los que el equipo se pone bajo presión, en los que hay que adaptarse, reaccionar y aprender rápido. Estoy muy satisfecho, e incluso bastante orgulloso, de la manera en la que el grupo ha respondido. Los miembros de este equipo son increíbles: tienen hambre, tienen unas ganas inmensas de ganar.
Hemos cometido errores, y es normal. No se puede progresar sin pasar por eso. Lo más importante es la progresión del equipo. La perspectiva es que dentro de un año estaremos en la salida de la America’s Cup. Hoy, en esta fase de lanzamiento, terminamos como segundo challenger de estas regatas. Si conseguimos mantener esta dinámica y esta posición, evidentemente será un éxito. A partir de ahora vamos a dejar un poco de lado el AC40 para centrarnos en el AC75, porque es en ese barco donde se disputará la America’s Cup. Esa es ya nuestra prioridad absoluta para el próximo año.
Regresamos a Lorient con muchísimo trabajo de simulador por delante y habrá una segunda prueba de las World Series en septiembre, en Nápoles, recién anunciada. Nos encanta la competición. Los atletas ya la esperan con muchas ganas.”